CCE

EN MANO, MANO A MANO

 

Ninguna inteligencia perdida en la ignorancia 

Nuestras pequeñas redes artesanales sirven para la interrelación de obras y autores con lectores y estetas de otras múltiples y diversas redes.

 Club Cosmopolita de la Escritura 

Queremos expandir más el trabajo artístico y poético de los autores asociados, satisfacer también al mecenazgo, integrado por personas y estetas que aprecian la originalidad y la biología creativa encerrada en nombres aún no consagrados. El Club, sin protagonizarse, sirve de nexo entre la calidad y el renombre futuro de sus componentes.

Por el Arte, por la Poesía, por la Literatura y la creatividad, por su pureza y vitalidad arrolladora y para contribuir a la genialidad positiva del mundo.

 

¡Uníos!

Usad este medio, CCE, alegrad nuestra vista y enriqueced nuestra mente. Mecenas, lectores y estetas, contentos.  

Son los autores quienes tienen la palabra y el espacio infinito. Que nada os pare; tan solo un poco las señales que os facilitan el camino. 

     ¡Adelante!

 

La globalización auténtica
¿De qué se trata? Un tema en boca de todos y, sin embargo, no pocos se atragantan ante tanta saturación informativa. 

Para más inri, desde su fase embrionaria con la euforia del nuevo siglo y el año 2000 (fecha también de la fundación de Club Cosmopolita), ululan las capillitas de los diversos globalismos, que lo único que ansían y consiguen es obtener pingües ingresos pecuniarios con toda celeridad, cuando no el puro dominio de las mentes que sucumben a base de sutiles manipulaciones mediáticas, subliminales y publicitarias.

¿Por qué esto último? Porque, en este caso, a las oligarquías que lo tienen todo ya no les colma más que abusar con pura fruición psicológica del libre albedrío de sus congéneres. Libre albedrío que, con su poder y gustosamente, se molestan en dirigir hacia su vicio insaciable por el mero pasatiempo y la excitación más primaria de manosearlo y desvirtuarlo.

La libertad es un supremo bien cuyo alto precio pagamos con la lucha cotidiana por preservarla para disfrutar en nuestro  auténtico y propio legado telúrico; para conservar nuestra biosfera y donarla lo más pura posible a nuestras generaciones descendientes; para recibir en el presente la completa bondad del universo... Y para 'más vivir'.

 

A veces, dichos con señas, se entienden mejor nuestros épicos fines